Los Planetas confirman nuevo álbum y lo presentan anticipando su relectura de «Dos cruces», bolero de 1952 firmado por Carmelo Larrea.
Los Planetas continúan operando como agente anómalo en la música popular en español gracias a una resistencia radical sostenida frente a las inercias del mercado, frente a la obsolescencia y frente a sí mismos: frente a su propia historia y frente a la previsible expectativa que la industria concede a una trayectoria de más de tres décadas.
Como primer avance de su próximo álbum, Los Planetas publican en formato digital “Dos cruces”, una revisión del bolero compuesto por Carmelo Larrea y Gunther Manuel Salinger en 1952 que el grupo ha interpretado en algunos de sus directos de este verano.
Para entender el alcance real de este lanzamiento, conviene hacerse una pregunta previa: ¿qué significa que una obra como “Dos cruces” resucite en un territorio sonoro que le es ajeno y en un tiempo regido por la exigencia implacable del rédito inmediato? El algoritmo prioriza la novedad incesante. Lo que deja de mostrarse, a efectos prácticos, deja de existir: una muerte administrativa que actúa como un filtro implacable sobre la memoria, sustituyéndola por un ruido ultraprocesado y estéril. Restituir “Dos cruces” es (también) un acto de insubordinación que atenta contra esa lógica.
La obra de arte se reescribe, se reactiva y se completa en cada acto interpretativo. Los Planetas revisitan con naturalidad, lejos del oportunismo, del capricho arqueológico, de la ocurrencia decorativa y de la ironía posmoderna, una pieza sobre el desgarro y la pérdida, coherente con su imaginario. La llevan a su terreno a través de una lectura cadenciosa, contenida, que sostiene su intensidad en una singular ingravidez; allí, a la intemperie, el núcleo dramático del bolero resiste intacto, y completa y explica el lugar desde el que hoy opera el grupo. Actúa como un espíritu que reaparece para sacudir el presente, recordándonos que mantener una distancia crítica con él nos permite percibir mejor su oscuridad y sus deudas pendientes.

