El retorno de una banda mítica: INOXIDABLES

Para 2022, tienen programada una nueva entrega a la que llamarán “Pobre y Puro” con un sencillo de adelanto “Como hacen las hojas”. "Camarada Sol”, que saldrá publicado el 4 de agosto, es otra nueva canción que navega entre el sueño y la memoria y quiere celebrar el encanto de lo perdido. 

 
Salmantinos de adopción musicalmente, pues el grupo lo formaron Miguel Ángel San Nicolás – Míkel y Ángel Marío Alonso en lo que cursaban estudios de Filología Alemana y Medicina, respectivamente, en la universidad de dicha ciudad, Inoxidables engrosaron las huestes que en los primeros noventa constituyeron la corriente independiente que renovó el panorama del momento. El primero, que se encargó de las guitarras y la voz, era de Benavente (Zamora), mientras que el segundo, natural de Algeciras (Cádiz), se hizo cargo del teclado y las programaciones.
El mapa sonoro de las cosas que les gustan a cada uno es el punto de partida: “A Ángel le influía sobre todo el pop español de los 80 y a Míkel le interesaba más bien el pop inglés. Las influencias directas irían desde Golpes Bajos, Parálisis Permanente o Radio Futura, hasta New Order, The Chameleons o Echo and the Bunnymen”.
Inoxidables debutan con un disco lleno de atmósferas densas y etéreas, en una onda cercana a la de la factoría 4AD, al modo de por ejemplo Cocteau Twins, que hacían de las envolventes voladoras un elemento fundamental en sus canciones. Recogían la épica de Chameleons o Immaculate Fools, The Church o Psychedelic Furs; la sensibilidad de, por qué no, Esclarecidos, aderezado con un sonido y programaciones que también trabajarían otros proyectos como Silvania, Family o algunos momentos del Sr. Chinarro. “Azul”, el corte que da título al disco, es una pequeña maravilla de 4 minutos y medio con cascadas de guitarras, como cantidad de pinceladas más. Compaginaban para las letras el castellano y el inglés. 

 
Para el verano de 2018 se juntaron para mezclar las canciones en Tutu Estudios de Avilés. A partir de entonces se produce una auténtica reactivación del grupo a pesar de la distancia y se editan casi seguidos sus dos siguientes discos. Primero sería el turno de “Alas de Plomo” (Autoeditado, 2018) que sale en octubre de 2018. El retorno del dúo se materializa en una colección de canciones que conserva mucho del sabor exquisito y sensibilidad de su época anterior. Dulzura infinita en melodías que parecen sacadas de un hipotético híbrido entre las guitarras cristalinas de The Smiths pasadas por el filtro suave de Durruti Column acompañadas por el punto justo de electrónica. “Tiempo enemigo” o “Dormido” gritan a voces su derecho a engrosar lo más selecto del universo Inoxidables.
 

Justo un año después llega “Alevín de Plata, Alevín de Luz” (Autoeditado, 2019). Aprovechando la inercia del buen sabor de boca que ha dejado el disco con el que han vuelto. La banda se reserva el derecho innegable de cierta evolución, reincidiendo en direccionar la sensibilidad de sus composiciones hacia el mundo animal. Al pájaro del disco anterior parece unirse ahora el pez pequeño del título y, sobre todo, el galgo que sufre el acoso de los niños y al que dedican una canción. Garantizan la cuota de pequeñas joyas de atmósferas densas con momentos como los de “Moriría”, el tema con el que abren fuego.



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