LANA DEL REY: Analizamos su reciente "Norman Fucking Rockwell"

Una nueva melodía suena mientras los rayos de sol entran a través de las ventanas, iluminan la estancia y se puede apreciar el polvo en suspensión. Mientras, yo regreso a ese pasado no lejano, a los últimos días del verano cuando el calor pegajoso tiene color melocotón y, al fondo, el mar en calma destella luces plateadas. Lana lo ha conseguido. Ha hecho un disco precioso.


Texto: Luis del Rosal Pernía aka Mr. Deck 

"Norman Fucking Rockwell” es, sin duda, el trabajo más consistente de toda su carrera y donde Lana ha volcado todo su interior, su patriotismo americano y - de nuevo - sus clichés, que juntos hacen, para los amantes de su música, todo un auténtico placer. Es ahí donde reside Lana, en su música, en esas composiciones melancólicas que nos llevan al pasado, a esos momentos tranquilos y llenos de paz y armonía, a recuerdos y sensaciones agradables, a esas sonrisas y ojos bajos y, en definitiva, a ese mundo analógico en colores pálidos como si de una foto kodak se tratara.
Simplemente precioso es el segundo tema del disco “Mariners American Complex”, en el que Lana canta muy bien acompañada por el piano y guitarra; un tema muy rico y con matices extraordinarios y quizás, el mejor tema de todo el disco.

Sorprende “Venice Bitch” por su duración pero también porque es un tema pensado y elaborado, mimado al detalle, en el que la voz de Lana se entrelaza con los instrumentos y por momentos queda en suspensión, flotando, envuelto en esa amalgama que tan sabiamente han sido capaces de crear tanto ella como su productor Jack Antonoff.
Estos dos temas son las dos grandes patas que sostienen y dan forma al disco y forman un conjunto. En “Love Song” Lana es más cercana y, con voz desnuda, nos canta, o más bien nos susurra, esos clichés a los que me refería anteriormente, pero con un resultado casi pastoral. 

“California”, “Cinnamon Girl” o “Bartender” llevan el hilo compositor del piano omnipresente, al igual que en “Hope is a dangerous thing for a woman like me - but I have it”, último tema del disco que realmente deja un punto final excepcional.
Si bien “NFR!” cuenta con varios títulos que me atrevo a decir que están en el punto más alto de las composiciones de Lana, cuenta, asimismo, con otros temas que - aunque no menores - si quizás más justos y que quizás tenía que haber suprimido o sustituido. 
La selección nunca se le ha dado bien a Lana pero ... ¡A quien le importa!


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