Elton John: Su gran adiós a Madrid

El popular y extravagante cantante de 72 años emocionó el pasado 26 de junio a todos los españoles presentes con su adiós definitivo a Madrid y a toda España.



Redactor: Lucía Pavón Fernández
Artículo publicado originalmente en LA FACTORÍA DEL RITMO

Miércoles 26 de junio de 2019. Una fecha que los fanáticos españoles de Sir Elton John no olvidarán fácilmente. Elton subió al escenario junto a su banda, formada por dos percusionistas, batería, bajo, teclado y guitarra a las 21:00, con un traje lleno de brillantes que nos deslumbraban cada vez que las luces se posaban en él, añadiéndole, obviamente, un par de gafas negras, grandes con destellos azules y nos regaló un concierto de unas dos horas y media, repasando canciones que cantó y escribió a lo largo de su larga carrera ante más de 120.000 personas en un escenario grande, excéntrico y creativo. Como ya nos había prometido anteriormente.
Comenzó con el clásicazo “Bennie and the Jets”, tocando el piano de una manera que solo él podría, levantándose mientras lo tocaba, mirándonos mientras su mano se movía mecánicamente por el piano… No cabe duda de su gran experiencia entreteniendo al público. Seguían sonando éxitos como “All the girls love Alice”, “I guess that’s why they call it the blues”, “Border Song”, la famosa “Tiny Dancer”…
A todo esto, Elton nos decía lo feliz que estaba en nuestra fantástica Madrid y nos agradecía continuamente que hubiéramos comprado las entradas. Un momento emotivo, fue cuando cantó “Indian Sunset”, acompañado solamente por su piano y algo de percusión, recibiendo una gran ovación de pie. A continuación, el británico cantó “Rocketman”, canción que da título a su biopic (de la cual nos había hablado anteriormente) y canción favorita de muchos. Antes de “Candle in the wind”, su canción tributo a Marilyn Monroe y a la cual cambió la letra cuando su amiga cercana, Lady Di, falleció nos tocó “Take me to the pilot”, “Sorry seems to be the hardest word” (demostrándonos lo poderosa que es su voz), y “Levon”.
Se tomó un descanso y salió luciendo un nuevo y bonito conjunto azul con un gato en la espalda, retomando el concierto con “Funeral for a friend” y “Love lies bleeding” (las cuales iban unidas), “Burn down the mision” y “Daniel”. Después de esta, Elton se giró a nosotros y nos habló un poco de cómo cambio su vida a partir de los 90 y de cómo sentía que no había hecho suficiente hablando de “la nueva enfermedad”, el SIDA. Habló de su asociación contra el SIDA y de lo que él siente que se debe mejorar con respecto a este tema. Dejándonos a todos emocionados, continuó con el ambiente, tocó “Believe” y “Sad songs (Say so much)”. Y por fin el ambiente se alegró un poco con “Don’t let the sun go down on us”, “The bitch is back”, “I’m still standing” y “Saturday night’s alright (for fighting)”, que nos dejaron a todos bailando animados. Nos agradeció, “sin vosotros no estaría aquí, gracias por tantos años de lealtad y generosidad”, y salió del escenario de nuevo.
Ahora, era turno de una de sus mejores y más emotivas canciones, “Your song”. La cual cantó en un albornoz que al quitarse desvelaba otro magnífico traje. “Goodbye yellow brick road” marcó el final de la velada, dejándonos a todos tristes, sabiendo, que el magnífico hombre que teníamos en frente, no volvería. O así había dicho. Elton dejó el escenario sin una pizca de sencillez, se subió a una plataforma y desapareció en la pantalla a sus espaldas.
Era obvio que Elton John iba a cumplir nuestras expectativas, pero él no solo las cumplió, las superó y las dio mil vueltas. Sus 72 años no le permiten colgarse de un arnés y tocar el piano en el aire, como en su juventud, pero tampoco le dejan con las ganas de dar un espectáculo en toda regla. Una auténtica pena que uno de los mejores artistas en la música, decida que es su momento de dejar las giras. La organización y la acústica tampoco dejaron nada que desear, eran tan buenas como se esperaba. 

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