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LA CASA AZUL - En bucle con "La Gran Esfera"

Guille Milkyway ha necesitado nada menos que 8 años para completar su obra definitiva. Llevamos toda la mañana oyendo el disco en bucle y os contamos nuestras sensaciones.



Texto: Víctor M Bustamante 

Si "La Revolución Sexual" (20017) le situó en el más que merecido foco mediático, candidatura a Eurovisión incluída (que gran representante echamos a perder) y "La Polinesia Meridional" (2011) le confirmó como artista mainstream, este "La Gran Esfera", aunque breve de duración (ocho años de espera desde su último disco oficial nos hacía preveer más sorpresas) no defrauda en absoluto. La Casa Azul está en estado puro.
Pero Guille no ha estado inactivo durante este tiempo. Ni mucho menos. Ha sido profesor de historia de la música en la academia de Operación Triunfo en el curso 2017, ha publicado discos de remezclas de Nino Bravo, Camilo Sexto o Attic Lights, ha ganado el Goya a mejor canción por el rumboso tema principal de la película "Yo También",  ha producido y colaborado en la composición los últimos y excelentes trabajos de Fangoria, ha grabado la sintonía para la nueva temporada de "Sálvame" en Telecinco, ha compuesto la banda sonora de la serie infantil de TV "PINY: Instituto en Nueva York"... y eso sin dejar su faceta de DJ, redactor en medios especializados, colaborador en radio y animando al personal en directo por salas y festivales por toda España.  
Para este barcelonés, artista multidisciplinar indiscutible, "La Gran Esfera" supone el reto de continuar una obra que ha ido in crescendo esta última década y demostrar que su visión del pop tan personal es asequible para todos los públicos y que el sello de artista "independiente" se le quedó pequeño hace años. 
Hasta ahora habíamos podido degustar cuatro adelantos de los diez temas que conforman el album la elegancia dance de "El Momento", el irresistible "Podría Ser Peor", la dramática "ATARAXIA" y su declaración de intenciones en "Nunca Nadie Pudo Volar". Cuatro temas que, desde su publicación, se ganaron el favor del público y que, a día de hoy, ya son cuatro himnos indispensables en cualquiera de sus directos. El resto del trabajo nos devuelve a un Milkyway pletórico de influencias y de ganas de transmitirlas. Podemos sentir en sus surcos desde ritmos a-la-Mottown, a la energía de un Jeff Lynne pletórico o a los riffs más clásicos de la era dorada del Disco todo sin dejar de lado la carga de profundidad de sus letras, marca de la casa desde sus comienzos.  
Entre sus surcos descubrimos "El Final Del Amor Eterno", su nuevo sencillo, uno de esos temas perfectos en simbiosis de letra y música, posiblemente su nexo más evidente con el sonido de "La Polinesia Meridional" y que nos relata las dudas perpétuas de las relaciones humanas: "Somos piezas de un sistema secuencial, vulnerables al desgaste natural. Dame un poco más de tiempo y yo retomaré la vitalidad. Dudas de si merece el esfuerzo, dudas de que podamos hacerlo, de retomar la emoción, de que después del Edén podamos con la comodidad, del día a día cosmocónico, y la rutina habitual del amor eterno".  
"El Colapso Gravitacional" es el Guille más Lynne, más "Twilight", electrónico, luminoso y orquestal: "Poco queda de la estrella que fuiste una vez en equilibrio hidroestático, una esfera de clase A, reduciéndose a polvo estelar. Muere porque no supo sufrir, muere porque no supo luchar, no aguantó la fuerza que ejerció sobre sí el colapso gravitacional".
"Ivy Mike" es un pelotazo rhythm´n´blues cargado de sensualidad, como un Barry White del siglo XXX, con referencias a la primera bomba de hidrógeno, de igual nombre, detonada en 1951: "Esquivamos la hecatombe sin parpadear, cargaditos de plutonio como Ivy Mike, sin nada que perder al choque nuclear, miles de millones de protones y electrones, preparados para fusionar, y, en plena fuga de los núcleos atómicos nos entregábamos al amor"
"Hasta perder el control" es el corte bubblegum que todos necesitamos oir en un disco de La Casa Azul, la banda sonora de un film manga setentero para TV, al que sólo falta un grito de "¡¡¡Mutación!!!!" en el bridge: "Moldearon el futuro ultra perfecto y lo envolvieron para mí, destellos y celofán, y lo voy a tomar sin esfuerzo, Veréis como exploto en pedazos al fín, y como pierdo el control arrasando con todo al caer, reduciendo a cenizas el panteón".
"Saturno (Todo Vuela)" es una fiesta pletórica y energética: "Recuérdame otra vez, que no queda morfina, que hay que proceder sin excusas vacías [...] Me desespera y no consigo fluir, Saturno estalla sobre mí y tengo o no tengo razón al decir que todo vuela, que en breve nos echan de aquí".
Para finalizar, "Gran Esfera", el clásico broche de oro que Guille se reserva para cerrar sus últimos trabajos: "Te suplico que me entregues tu protección, y que intentes reír y no perder el control, porque entre el ruido y la estridencia, entre el silencio y la indolencia, se forjó la decadencia de nuestro amor".
"La Gran Esfera" estará disponible en vinilo magenta limitado, vinilo estandar y CD, así como en todas las plataformas digitales, a partir del 22 de marzo. 

PODRÍA SER PEOR

 ATARAXIA

 NUNCA NADIE PUDO VOLAR

EL MOMENTO


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